La villa amurallada
Rello es una villa medieval amurallada, con castillo en uno de sus extremos y todo el caserío encerrado en lo alto de un risco de piedra caliza.
En el término encontramos también una atalaya califal con inusual forma troncocónica, llamada Torre del Tiñón, a medio camino de Bordecorex, en la cual legendariamente se sitúa la muerte del caudillo Almanzor, que se retiraba malherido a Medinaceli.
Fue declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico el 8 de noviembre de 2001. El castillo figura en el catálogo de Bienes Protegidos de la Junta de Castilla y León en la categoría de Castillo con fecha de declaración 22 de abril de 1949.
Un pueblo entero dentro de su muralla
Lo que hace único a Rello es que la muralla no es una ruina que se adivina: es un cinturón de calicanto prácticamente completo que sigue abrazando todo el pueblo, con sus puertas de acceso, sus torreones y su paseo de ronda asomado al precipicio. Dentro viven hoy poco más de veinte vecinos, lo que convierte a esta diminuta villa en uno de los conjuntos fortificados más auténticos y menos alterados de toda Castilla: ni cables enterrados en exceso, ni urbanizaciones, ni ruido — solo piedra, cielo y el barranco del Escalote a los pies.
El diccionario de Madoz, a mediados del siglo XIX, ya describía la villa "rodeada de una antigua, sólida y bien conservada muralla" y contaba una historia curiosa sobre el castillo: fue destruido "por una exhalación" — un rayo —, quedando solo algunas paredes y "un hermoso aljibe de 16 varas de profundidad". Entonces vivían aquí 230 personas; el contraste con las veinte actuales resume la historia de toda la Soria rural.

El rollo de la villa
A la entrada del pueblo se alza su monumento más singular después de la muralla: el rollo de justicia. Tras pertenecer a la Comunidad de Villa y Tierra de Berlanga, Rello alcanzó el título de villa en el siglo XV dentro del señorío del conde de Coruña, y el rollo era precisamente el símbolo de esa jurisdicción propia: junto a él se pregonaba, se impartía justicia y se exponía a los condenados. El de Rello conserva algo rarísimo: la jaula de hierro donde se exhibía a los reos, una de las poquísimas que quedan en España.
La atalaya del Tiñón y la leyenda de Almanzor
Camino de Bordecorex, la Torre del Tiñón vigila el páramo desde el siglo X: es una de las atalayas califales que los omeyas sembraron por esta frontera del Duero para avisarse con hogueras de una fortaleza a otra, y su silueta troncocónica es de las más raras de la red. La leyenda le reserva un papel de lujo: aquí habría agonizado Almanzor cuando se retiraba, malherido tras Calatañazor, hacia su Medinaceli — la misma historia que recorre nuestro relato de El tesoro de Almanzor.
La importancia histórica y arquitectónica de Rello la convierten en un destino imprescindible para quienes deseen conocer el patrimonio medieval de la provincia de Soria. Desde Benamira se llega en unos tres cuartos de hora, por Medinaceli y la carretera de Barahona — y las vistas del valle del Escalote desde el adarve justifican el viaje ellas solas.
Fotografías: Diego Delso (delso.photo) y Rowanwindwhistler, publicadas bajo licencia CC BY-SA, vía Wikimedia Commons.